Visitas al blog

viernes, 16 de enero de 2015

¿HEMOS ESTADO ENAMORADOS?

La pregunta tiene muchos por qué, y ninguna respuesta hasta hoy. Hasta hoy que me la volví a preguntar, y por alguna extraña razón, me siento en condiciones – no muy claras – de responder.

No sé si fue la primera mirada, o el primer abrazo, qué fue más que uno, ni dos, fueron miles en cada uno de los dos, que nos dimos, porque claramente recuerdo, fueron dos. Tu sonrisa tiene esa magia de hacer cambiar un día malo en uno de felicidad, y tu voz, complementa el encanto. Todo es melodía en ti, tu cabello, sin ser fuera de lo común, y tu modo de andar, siendo tan igual a las demás y a la vez tan distinto para mí, desde que pusiste tus ojos en los míos, ¿o fue que yo los puse sobre ti?, me quedará la duda.

Sí estuvimos enamorados no lo sé, si no lo estuvimos, menos, qué fue lo que sentimos, difícil y simple de explicar, difícil en sus razones, simple en sus emociones. Debemos haber estado enamorados, para pelear, como pelean los enamorados, a besos y abrazos, y a silencios de no querer hablar, esperando que uno de los dos sea quien ceda más.

Te cultivé flores en todos los jardines, ya qué todos los jardines te pertenecen a ti, bajo la premisa que las flores son homenaje a la belleza, y no hay más belleza que tú.

Si me trataste con cariño, ha debido ser porque estuviste enamorada, si doblegaste tu carácter – misión casi imposible – debió ser por ello. No encuentro razón distinta para que te hayas fijado en mí, sino por el principio de haber estado enamorada de mí, bajo la premisa de que el amor es ciego – te imagino riendo justo aquí –.

¿Hemos estado enamorados?, ¿hemos hechos cosas de enamorados? Yo creo que estuvimos locos, queriendo dar contracorriente a los demás, y en esa locura nos dejamos llevar, con la fluidez del agua sobre un río, y de una ave en su volar. Nos dejamos llevar, a tal punto de querernos enamorar. Nos besamos por las calles, con los ojos cerrados, y queriendo bailar. Compartimos sueños, que hicimos nuestros, compartimos historias que modificaron a las nuestras, compartimos besos, que olvidaron todos los otros besos, y compartimos abrazos que fueron lugar seguro donde descansar.

Ncb®

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog